En México hay 16 mil cuerpos sin identificar, y un equipo de seis personas para hacerlo.

Sergio Castro Bibriesca @SergioBibriesca

(11 de octubre, 2014).- Familiares de los normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde el 26 de septiembre, han declarado que no confían en las autoridades mexicanas, por lo que han solicitado que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) lleven las investigaciones y el reconocimiento de los cadáveres que han sido encontrados en las fosas clandestinas en Pueblo Viejo. A pesar de ser joven, en México existe el Equipo Mexicano de Antropología Forense (EMAF), apenas conformado el año pasado, y que se enfrenta a una tarea grande: más de 16 mil cadáveres sin identificar en México.

A partir de la “Guerra contra el Narcotráfico” impulsada por Calderón en diciembre de 2006, en México, según cifras de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), 26 mil 121. De esas desapariciones, se pueden cuantificar más de 16 mil cadáveres que no han sido identificados hasta el momento. Además, en los últimos ocho años, en México se han encontrado más de 400 fosas clandestinas y más de 4 mil cuerpos en ellas. Tan solo en 2013, se encontraron 419 cadáveres en territorio mexicano, de ellos, sólo se identificó al ocho por ciento.

Ante este panorama, el EMAF ha realizado un trabajo de concientización sobre la importancia de la Antropología Forense en el país, así como sus alcances y aplicaciones en los sistemas de justicia mexicanos. Los integrantes del equipo comentan que en México no hay un conocimiento pleno de la materia en las instituciones que realizan los trabajos forenses. Indican que los peritos de la Procuraduría General de la República (PGR) no cuentan con protocolos ni con la tecnología y el equipo para hacer trabajos bien hechos y con resultados rápidos.

En México no existen equipos por cada estado, es decir, sólo el equipo que tiene casa en la capital mexicana es el único para todo el país.

Las instituciones, consideran los integrantes del EMAF, tienen que reconocer que deben contar con profesionales en la materia, pues en el caso de las Procuradurías de Justicia de los estados no tienen la infraestructura que se requiere y eso limita la investigación judicial.

El EMAF cuenta con tan sólo seis integrantes: Roxana Enríquez Farías, Joel Torices Armenta; Haydee Moreno Mejía; Oscar Jaramillo Rosillo; Lenin Ávila y Diana Bustos Ríos. El trabajo para identificar restos óseos puede llevar días o semanas, por lo que, frente a una realidad con más de 16 mil cuerpos no reconocidos en México, “pasarían muchos años para identificar los cuerpos que ya se tienen, eso, en el hipotético caso que de pronto dejaran de existir desapariciones, ejecuciones y fosas clandestinas en México”, aseguran sus integrantes.

Las instituciones: no dan confianza y ponen trabas

Vidulfo Rosales Sierra es abogado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y asesor de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa. Hace un par de días, Vidulfo pidió a las autoridades “todas las facilidades” para que los forenses argentinos que llevan a cabo la investigación en Iguala puedan hacer un buen trabajo. El abogado advirtió que los padres de familia y compañeros “no van a aceptar un peritaje si no está avalado por el equipo argentino”.

Amnistía Internacional (AI) informó este día que la PGR no ha dejado al EAAF acercarse a las cuatro nuevas fosas encontradas en Iguala. Además, indicaron que la investigación por el secuestro y –probables– homicidios de 43 normalistas en Ayotzinapa, es “caótica y hostil”.

Perseo Quiróz, director ejecutivo de AI en México, declaró que “si el gobierno federal es serio en sus promesas de una investigación ‘a profundidad’, medidas básicas como esta deberían estar garantizadas desde el primer momento”.

Revolución 3.0

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