HISTORIA

 

Un grupo de profesionales en antropología, ante la creciente ola de violencia y el gran numero de casos sin resolver en México de personas desaparecidas, tanto del pasado como actuales, venían trabajando en la iniciativa de crear un Equipo de Antropología Forense desde el año 2008 como una posible vía para el esclarecimiento de estos delitos de violación a los derechos humanos.

A través de los años la experiencia en otros países latinoamericanos, en los cuales han contado con un equipo de esta naturaleza, formados por la asociación civil, han demostrado ser una gran alternativa para llevar certidumbre y confianza a los familiares de personas desaparecidas al contar con un equipo en antropología forense que los acompañe y sirva como perito de partes en aquellas diligencias que los requieren. Por este motivo y ante la carencia de una institución de esta índole es que se forma el Equipo Mexicano de Antropología Forense, A. C. (EMAF).

Sin embargo a pesar de que se venia gestando esta iniciativa desde el año 2008, es hasta el año 2013 en que se instituye legal y formalmente como una asociación civil. Este mismo año es de gran importancia ya que al comenzar a operar fue posible crear un convenio de colaboración entre el Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF) y el EMAF, donde el EPAF se ha comprometido a proporcionar la capacitación y experiencia que ellos han adquirido durante varios años de labor internacional en pro de los derechos humanos, para fortalecer la misión del EMAF y la formación en materia de Antropología Forense dentro del contexto de la defensa de los derechos humanos en México.

En mayo del 2013 se realiza el primer trabajo conjunto entre el EPAF y el EMAF, en donde a través de la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH), se coadyuvo con la familia Radilla en las excavaciones que llevo a cabo la PGR en el excuartel militar de Atoyac en el estado de Guerrero, con la finalidad de ubicar los posibles lugares en que pudiera encontrarse el desaparecido Rosendo Radilla Pacheco, detenido desaparecido en 1974.

Este es un caso paradigmático ya que es el primero dentro del contexto de la llamada Guerra Sucia en que la Corte Interamericana de Derechos Humanos condena al Estado mexicano por violaciones graves a derechos humanos, ordenando una serie de medidas de reparación en concordancia con la gravedad de las violaciones, las autoridades mexicanas se vieron forzadas a establecer criterios para el cumplimiento de esta sentencia y de otras sucesivas que se emitan por parte de la Corte IDH, (CMDPDH).

Es en septiembre del 2014 en que se realiza una segunda diligencia conjunta entre ambos equipos en este caso para efectuar la exhumación y análisis de los presuntos restos de Brenda Damaris González Solís, una joven desaparecidas en el estado de Nuevo León el 31 de agosto de 2011 y en donde se tiene la sospecha de que estuvieron involucrados en su desaparición elementos de la policía estatal de dicho estado.

Adicional a la labor de servir como peritos de partes, el EMAF, ha realizado conferencias y cursos encaminados a que se conozca este trabajo, así como a la difusión de la investigación en antropología forense y su importancia dentro del sistema legal y en materia de derechos humanos a diversos sectores del ámbito forense como son abogados, criminalistas, médicos, criminólogos, etc.